lunes, 24 de febrero de 2014

APRENDIENDO A VIVIR EN UN NUEVO MUNDO Por Ruth Ross

VIVIENDO LA TRANSFORMACIÓN (Nº 112)


Estamos ya en los tiempos que hemos venido esperando, y es necesario lograr abstraernos de todo lo que está ocurriendo a nuestro alrededor.

Es necesario evitar permanecer atados a los grandes patrones de miedo, dolor, tristeza e impotencia que está vibrando una gran parte de la sociedad mundial.

Todos aquellos que hemos sido “pioneros” de este gran proceso de cambios, a quienes se nos suman todos los jóvenes y niños que han venido a tomar el toro por las astas de la transformación humano/planetaria, sabíamos que una profunda depuración tenía que surgir de alguna manera. Que nuestra Gaia está reacomodándose, renaciendo y resurgiendo, y para ello, tiene que producir intensos cambios y manifestaciones a su paso. De ahí las bajas temperaturas en el norte de América, el elevado clima en el sur, la tierra que fue succionada por la Gaia en una población del Brasil, el rayo que cobró varias vidas y dejó decenas de heridos en Villa Gesell, provincia de Buenos Aires, a donde las personas estaban simplemente disfrutando de sus vacaciones. Y la lista podría seguir y seguir, puesto que la naturaleza está obrando de maneras desconocidas hasta ahora, dejando a la humanidad boquiabierta sin saber que esperar.

Sabemos que muchas cosas tienen que ocurrir “para transformar”, para poner por delante la metamorfosis que muchos aún no pueden o se niegan a ver. Y sabemos también que debemos mantenernos alineados ante cada uno de estos hechos, para que la energía de terror que cada una de estas catástrofes conlleva, no nos arrastre con ella. Tenemos que ser capaces de permanecer enteros ante cada situación, haciendo lo mejor que sabemos hacer, que no es otra cosa que manifestar nuestro trabajo silencioso de enviar luz para elevar a las víctimas que pueda haber en cada caso, para iluminar los corazones de quienes han perdido a sus seres queridos o de quienes han pasado por una situación traumática, como así también enviar luz para ayudar a nuestra Madre Tierra para sanar y terminar su proceso rápido, fácil, suave y alegremente.

Tampoco es extraño que en estos momentos sucedan las fallas energéticas. Y por otro lado, que también se vayan desenmascarando una a una las personas que creen tener el poder en los diferentes cargos, cualquiera sea el lugar en el mundo que habite. La mentira, el control y la manipulación van quedando al descubierto mostrando las reales intenciones de aquellos que ostentan algún título o situación prestigiosa, simulando trabajar en pos de la sociedad, cuando en realidad lo hacen con las más oscuras intenciones en beneficio propio. Es un momento en el cual nuestra alineación es lo más importante. Debemos permanecer en un estado de equilibrio cuasi permanente, sin expectativas, sin pasado, sin futuro y vivenciando cada día con una intensidad quizás hasta desconocida para muchos. Pudiendo entregarnos por completo, despojándonos de la mente y logrando escapar de la prisión y el control a la que muchas de las personas (familiares, amigos, conocidos) que aún no quieren ver lo que está sucediendo, pueden llegar a someter a aquellos “guerreros de la luz” que están despertando o quieren despertar. Cuando el deseo de transformación es muy grande, nada en la vida puede continuar siendo igual que lo que antes fue. Si la persona cree estar avanzando, pero, cuando su corazón desde los más profundo, le dicta que tiene que ir hacia una determinada dirección y continúa sucumbiendo a las manipulaciones de sus seres queridos que “causalmente” se enferman o deprimen por los cambios producidos, aferrándose a sus pies con el objeto de evitar el vuelo, por miedo a ese cambio que no quieren ver, entonces en realidad, no hubo ni hay avance. Todo es más de lo mismo. Lo lamentable es que como el ser sabe a qué vino la persona en esta encarnación ,  y sabe que aún le da miedo realmente lo que pueda ocurrir si se tira a la pileta y direcciona su camino en una nuevo rumbo, termina llamando la atención con distintas enfermedades de consideración o accidentes de cualquier tipo.

El aquí y ahora nos dice que uno tiene que ayudar a aquel que quiera despertar, pero, tenemos que aceptar cuando el individuo aún desde su ego, mente o emociones no está listo para avanzar. Entonces con el mismo amor con el que alguna vez les tomamos de la mano para enseñarles a caminar hacia la evolución, debemos soltárselas, dejando que sigan solos su camino, hasta el momento en que ellos mismos lo decidan. En estos tiempos no debemos quedarnos pegados a nadie ni a nada. Debemos poder fluir en armonía con el plan Divino. Fluir con la luz. Es una elección de vida. Es mucho y muy intenso el trabajo que como “guerreros de la Luz” estamos haciendo, asistiendo y sosteniendo los cambios humano/ planetarios. Es muy fuerte nuestro proceso de transmutación personal, y nos miramos continuamente en nuestro propio espejo, sacando a relucir las sombras que aún nos quedan para limpiarlas de nuestro camino y volar libres hacia nuestra ascensión. Es este de por sí un período agitado en nuestras vidas (aunque nuestros procesos muchas veces nos lleven a descansar simplemente, puesto que seguimos trabajando mientras reposamos) por lo que debemos seguir avanzando, sin quedarnos a esperar a los rezagados que vienen atrás. Cada quien tiene su tiempo y su oportunidad. El día que la persona realmente despierte de golpe y quiera pegar el salto, allí estará nuestra mano para aferrar la suya con amor y alegría y mostrarle el camino hacia la evolución y la paz.

¡NAMASTÉ!









LA PAZ (Nº 112)




Por Anthony de Mello
Había dos monjes que vivieron juntos durante cuarenta años y nunca discutieron. Ni siquiera una vez.  Un día, uno le dijo al otro: “¿A usted no le parece que ya es hora de que discutamos por lo menos una vez?”
El otro monje dijo: “Está bien, comencemos”
“¿Sobre qué discutiremos?”
“Qué le parece este pan?”, respondió el primer monje.
“Está bien, vamos a discutir sobre el pan. ¿Cómo haremos?”, preguntó el otro monje.  Contestó el primero: “Ese pan es mío, me pertenece.
” El otro replicó: “Si es así, tómelo.”

EL PELIGRO DE LA PALABRA (Nº 112)



Una mujer tanto fue pregonando que su vecino era un ladrón, que el muchacho acabó preso. Días después, descubrieron que era inocente; lo soltaron y él procesó a la mujer.
-Hacer unos comentarios no es tan grave - dijo ella al juez.
-De acuerdo -respondió el magistrado- . Hoy, al regresar a su casa, escriba todo lo que habló mal sobre el joven, después pique el papel y vaya tirando los trocitos por el camino. Mañana vuelva para escuchar la sentencia. La mujer obedeció y volvió al día siguiente.
-Está perdonada si me entrega los pedazos de papel que tiró ayer. En caso contrario, será condenada a un año de prisión- declaró el magistrado.
-Pero eso es imposible! ¡El viento ya ha dispersado todo!
-De la misma manera, un simple comentario puede ser esparcido por el viento, destruir el honor de un hombre y después es imposible arreglar el mal ya hecho.
Y envió a la mujer a la cárcel.


domingo, 26 de enero de 2014

TAPA REVISTA Nº 111 ENERO 2014


POSADA LAS 5 CAMPANAS (Nº 111)



(De: www.luzysabiduria.com)
Érase una vez una posada llamada "La Estrella de Plata". Su dueño hacía todo cuanto podía para cautivar una importante clientela. Sin embargo, los clientes no llegaban. Desesperado, acudió a un Sabio. El Sabio, tras escuchar su sincera pesadumbre, le dijo: - La forma en que puedes revertir esta situación es muy sencilla. Cámbiale el nombre de la posada.
- ¡Imposible! - dijo el posadero. ¡Se ha llamado "La Estrella de Plata" durante generaciones, y así la conoce todo el país!
El Sabio siguió diciendo.  - A partir de ahora debes llamarla "Las Cinco Campanas" 
- ¿Las cinco campanas? –preguntó el dueño. ¿Qué clase de nombre es ese?
Finalmente, el Sabio pronunció con naturalidad: - Debes además colgar seis campanas en la entrada.
- ¿Seis campanas? ¡Eso es absurdo! ¿Para qué va a servir?
El Sabio no dijo nada más.
Eran tan pobres y débiles las esperanzas que tenía, que el posadero decidió hacer exactamente lo pedido por el sabio. Y esto fue lo que sucedió. No había ningún viajero que, al pasar por delante de la posada, resistiera la tentación de hacer notar el terrible error que el dueño de la posada había cometido. ¡Llamar a un lugar “Las Cinco Campanas” y colgar seis en la entrada! Era una garrafal equivocación que no podía pasarse por alto. Una vez que el viajero ingresaba al lugar, quedaba tan impresionado por la cordialidad, calidez y esmerado servicio que decidía alojarse en la posada.  Y así fue como con el tiempo, el dueño consiguió pagar todas sus deudas y ahorrar una pequeña fortuna recordando siempre que no hay nada que le brinde tanto placer al ego como corregir los errores de los demás.


"APRENDIENDO A VIVIR EN UN NUEVO MUNDO" Por Ruth Ross

HIBERNANDO (Nº 111)

Estamos transitando un nuevo año, y con él, una nueva posibilidad de comenzar a reescribir  en las páginas en blanco que tenemos por delante, nuestra historia, la de nuestro planeta y la de cada uno de los seres que lo habitan.

Entramos en enero de 2014. ¿Cómo pasó esto? ¿Cuándo llegamos hasta aquí? El tiempo corre tan vertiginosamente que no llegamos ni a darnos cuenta de cómo vienen o van las cosas. Y mucho más, cuando nos situamos en la vida como observadores de los acontecimientos que fluyen tanto para nosotros como para nuestra Gaia y nuestra humanidad.

Tal como siempre te cuento, yo escribo mi columna unos días antes de que empiece el mes en el cual será leída. Por lo cual, este escrito tiene la particularidad de conectar todas las líneas de tiempo: pasado, presente y futuro, como si fuera una: el aquí y el ahora…

Entonces haciendo un repaso: en el transcurso de diciembre hemos visto destaparse todo lo malo de la sociedad de nuestro país, cual una olla en ebullición, cual un volcán en erupción. Sin entrar en opiniones políticas, puesto que de eso nada tiene que ver esta nota, sucede que en estos tiempos todo lo oscuro y todo lo malo tienen que salir a la luz. Toda la verdad tiene que ser manifestada. Y de la misma manera que cuando uno limpia su casa, primero debe ensuciarla más de lo que estaba. Eso está pasando en nuestro país, pero también a lo largo y a lo ancho de nuestra Tierra, y si miramos para adentro, encontramos esa misma ebullición a nivel personal, que nos muestra cosas que creíamos totalmente superadas y nos enfrenta a nuestros fantasmas para que terminemos de limpiarlos y sanearlos.

Ahora bien. Voy a expresarte mi estado actual, correspondiente al mes de diciembre, el cual seguramente para cuando leas esta columna ya habrá mutado a una siguiente y aún más feliz etapa evolutiva.

“Siento que estoy completa y absolutamente suspendida en el tiempo. Que la vida pasa simplemente y yo estoy allí como etérea, casi como una observadora plena de todo lo que me rodea y de aquello que circunscribe cada momento vital.

La cosa es que, el punto preciso del centro del infinito me tiene parada en su centro con la constante repetición de: “no sé quién soy, hacia donde voy, para qué, por qué o cómo sigue mi existencia”. Pareciera que la obra de teatro continúa, pero de golpe esta actriz que soy en el juego de la vida, se sentó a observar, a des-cansar, a esperar, a fluir.

Si tengo que darte un ejemplo coherente, te diría que es como si en este hoy que transito me encontrara  “hibernando” o fuera los puntos suspensivos de algún texto.  El estado que tengo es el de simplemente “estar”. 

Acepto este tiempo.  Este aquí y ahora. Estos procesos que estoy viviendo.

Puesto que Yo Sé que Yo Soy la Perfección Divina  y sé que todo esto es para mi mayor bien. Sé que cada uno de estos procesos me llevan a subir un escalón más de esa gran, gran escalera evolutiva,  que me conduce a la quinta dimensión. Es así que bendigo estos momentos de gran crecimiento y fortalecimiento interior”.

Por lo cual amig@ si te has encontrado o te encuentras en la misma situación, no te deprimas, no te estreses, no te sientas mal. Simplemente déjate estar. Entrégate por completo al amor divino  y permítete simplemente ser. Los procesos que el Universo nos está entregando para nuestra perfección, para nuestro crecimiento,  no suelen ser los más fáciles y cómodos. El tiempo de la comodidad y del facilismo han quedado sepultados de la mano de la tercera dimensión, de los espejitos de colores y de aquellos que aún quieren continuar soñando en la Maya. Para aquellos que sabemos cómo son las cosas realmente y que estamos muy AGRADECIDOS por estar PRESENTES en estos momentos, todo lo que necesitamos ante cada uno de estos procesos, situaciones o regalos de crecimiento que se nos pone por delante, no es otra cosa que la ACEPTACIÓN.  Cuando logras “aceptar” todo lo que te toca transitar, logras procesar con mayor facilidad y produces  tu transformación casi sin sentirla.
Entonces te deseo que tengas una excelente hibernación llena de luz, amor y crecimiento.

 ¡Namasté!